
(así era Zorro)
Era impresionante. Un perro policía grande de verdad.
Era un espectáculo verlo. Porque él lo era.
Pero los códigos entre la gente de campo son férreos.
Y este perro se había cebado matando animales de las chacras cercanas.
Y mi abuelo, tal vez por su condición de blanco convencido, al menos en esa época, lo pasó a degüello. Supongo que Oribe, contento.....
Tengo claro para mí el día que se lo fue llevando hacia el fondo de nuestro campo.
Volvió solo y mal.
Nunca más ví al Zorro en nuestra casa.
Sé que mi abuelo sufrió por eso. Era un hombre tierno. Y matar a un compañero de esa manera no creo que lo haya hecho muy feliz.
Era la única forma de solucionar los problemas que había creado el Zorro.
No hubiera querido estar en sus zapatillas.
Pero él siguió convencido de que hizo lo mejor. Y tal vez fue así.
Eran épocas en que no existían las veterinarias a dos por cuadra.
Era el campo. Y sus formas y maneras.
Yo aprendí a fuego esa lección dura.
Igualmente, no tengo por que cosa cambiar esos años maravillosos. Y si pudiera cambiarlos...con seguridad, no lo haría.
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