miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL NIDO ESTÁ VACÍO










Después de muchos días de ver al nido en acción, con la paloma y el palomo y con el pichón, hoy está todo quieto.

Fue a fines de Octubre que descubrí el lugar donde habían anidado.

Día a día, vi a la paloma sentada, enfrentando los días inclementes. Al viento furioso de esta primavera  y a  la lluvia rezagada del invierno que pasó.

Se volvió una compañera cotidiana y buscada. Nunca salí a fumar un cigarrillo sin dejar de mirar hacia arriba, hacia ese lugar intrincado dentro del árbol y mi tranquilidad surgió de ver su contorno, dibujado casi apenas en medio de una maraña protectora.

Allí estaba mi paloma compañera.

Hoy también, en medio de la lluvia y el fuerte viento intenté penetrar la frondosidad del árbol. Pero está allí el nido vacío.

Estimo que el pichón ya estaba lo suficientemente fuerte como para volar.

Pero igual insistiré en ese nido.

La paloma que lo construyó ya la había conocido el año anterior y tengo la esperanza de verla nuevamente en el nuevo año. Tal vez haciendo un nido nuevo.

Tal vez, sólo viniendo a visitarme.

Ella es uno de nuestros hermanos menores, a los cuales no registramos y con seguridad descalificamos.

Para mí no es así. Vi su esfuerzo, vi su fortaleza, vi su constancia....día a día...

Y vi su amor. Claro, limpio y llano. Sin vueltas. Cumpliendo con el mandato de nuestra Madre Naturaleza.

Esta paloma ha sido mucho más inteligente que yo.

Tal vez dudó, cuando se alejó del nido. Pero volvió he hizo justamente lo que tenía que hacer.

Dar calor a una nueva vida. Insistir en que podamos seguir viviendo en nuestra amada Gaia, sin distinciones, sin exclusiones, sin verguenzas y sin dolores.

Sólo dejándose llevar por el fluir de la vida. Siendo como el río, que traspasa todos los escollos con una sola finalidad....fundirse en el mar.

Sigo aprendiendo, puntualmente, las lecciones que debo aprender.


Y esta vez, ha sido una paloma la que me las ha enseñado.


2 comentarios:

  1. Si, es cierto, el nido quedó vacio pero tuvo su finalidad, y gracias a el y a la mental agudeza de tu narrativa consegui hoy aprender, Benjamin

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  2. Corremos tanto Benjamín, que no reparamos en las pequeñas y bellas cosas que están en nuestro camino. Les pasamos por arriba o miramos para otro lado. Y así vamos, deshaciendo la vida que nos han regalado en pos de.....sabrás tú de qué?
    Te abrazo

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