lunes, 15 de agosto de 2011

MORENA

Pleno verano. Un calor arrasante, al menos para mí, que soy mujer de invierno.

En la casa de mi mamá estaba Diana. Una barbilla gris y blanca, grande, muy tierna, que había tenido la joven edad. Eso le trajo secuelas. A veces raptos de epilepsia. Y allá mi mamá le agarraba una pata mientras se le pasaba...la consolaba.

Duraba un ratito la garrotera.

Diana se ponía dura en el piso y temblaba, acompañada por mi mamá que le daba todo el cariño necesario como para que no sintiera miedo. Y al ratito, se levantaba...lamía su mano...y aquí no ha pasado nada.

Otra de las secuelas, era que nunca había quedado preñada, a pesar de sus seis años de vida. No se levantaba en celo. Y así, todos contentos. Mi mamá, principalmente....

En Enero de algún año anterior, en una de esas noches de ensueño, de cumpleaños, de amigos, de parrilla y tragos, de risas...apareció en mi casa un perro andrajoso. Era cachorro...pero blanco de sarna...finito todo él...con un hambre feroz y unas ganas de aquerenciarse como nadie. El tipo dijo..ésta será mi casa....estas gentes, mi familia...y consiguió meterse en un lugar inaccesible, donde, o se lo alimentaba, o moría, con el consiguiente lío familiar. Y allí se quedó.

Nuevamente, mi mamá lo curó. Y aquel perro espantoso, lastimoso, malo como ninguno, se transformó en un animal espléndido...negro, renegrido...con su pelo largo y sano...y un ansia familiar como ningún bicho que habitó nuestra casa.

Fue ese "Negro"...porque así se llama, quien logró vencer las secuelas de Diana. Y mi mamá, siempre atenta, nos advirtió...."Diana tiene perritos"...la risa fue generalizada, mucho más en mi ahijada, la verdadera ama de Diana, que comunicó alegremente que "Diana" tenía un "embarazo psicológico"....

El 31 de Enero se develó el misterio. Y Diana tuvo a sus seis cachorros. 3 machos y 3 hembras. Y en medio de aquel perrerío, ésta, era una pelotita negra....con apenas manchas marrones en su cara...redonda y dulce....la más gordita. Creo que fue amor a primera vista. Nunca había tenido a "mi perro"....siempre compartí los perros familiares, que al cabo del tiempo, fueron muchos y todos queridos.

Pero aquella cosita..casi nada...me cautivó desde el vamos. Y allá vinieron las reuniones familiares y los pedidos de permiso. Yo vivo sola y ella se confinaría de alguna manera a otro tipo de soledad....la que tiene cuando yo no estoy, viviendo en un departamento. Con paredes altas y nada de campo.

Podría haber sido peor. Toda la libertad y nada de amor.

Y así, un día, la traje para casa. Todavía chiquita. Extrañando a morir, aunque ya sus hermanos habían partido cada uno a su destino y a sus amos.

Desde ese momento vivimos juntas. Pero igual que cuando un niño se porta mal y no podemos devolverlo porque es nuestro...así me ha pasado. Así me he sentido en cada uno de los líos que ha armando aquí. Y no han sido pocos.!!!!!!!!

Y así se fueron yendo zapatillas, almohadones, sillones de mimbre, zandalias de cuero, discos, casettes enredados en sus cintas, diarios y revistas...todo...lo que más o menos quedó al alcance de su inmadurez y soledad.

Ella duerme debajo de mi cama en verano.

Ahora es invierno y se para en la piecera, como pidiendo permiso muchas veces y otras, tremenda desfachatada...subiéndose suave y lentamente...como zambuyéndose en ese lugar cálido y privado..y no hay forma ni manera de resistirse.

Y sentirla respirar antes de dormirse...con esa respiración profunda que retumba en la habitación...como diciendo...estoy tranquila...aquí..contigo...en paz...y cuidada y amada. Y siento que siente lo que yo antes sentí. Sin discusiones acerca de su irracionalidad. Porque cuando yo lo sentí, si bien era humano, no era aún racional. Sólo sensaciones y sentimientos.

Yo sentí esa seguridad que da el amor de los padres. Yo me dormí tranquila en medio de la oscuridad sólo porque éllos estaban cerca.

Y a veces siento eso. Que a ella, faltándole la libertad, y el aire, y el campo para recorrer, tiene el amor que la ancla a mi lado. Y sé que soy una mano dura, que condena, pero tierna.. que perdona...y a ambas manos.. ella lame con amor.

31 de Enero de 2003

31 de Enero de 2013 - 29 de Agosto de 2014
Morena descansa en paz.
Se ha ido mi compañera de tantas horas y en su partida ha sido tan generosa que si bien me hace pasar por este dolor, evitó que la pusieran a dormir. Se puso a dormir sola. Verla salir como un bólido desde adentro de mi cuarto y pensar que quería salir al patio fue todo uno, pero no...ella se acostó a mi lado, paralela al sillón donde yo estaba, tal vez recordando las tantísimas veces que al estar así, sentada, fumando un cigarrillo, tomando un whisky, pasando mi mano por su pelo negro, dije que eso era la felicidad. Y hoy también lo fue, en este maravilloso regalo que me ha hecho, dejándome sin culpa aunque sé que mi decisión era correcta porque no es justo tanto sufrimiento.
En un cielo diferente sé que hay otro ángel que vela por mí.
Gracias mi perra loca, con eterno complejo de cachorro, con sus ladridos escandalosos avisando cualquier cosa que sonara...timbre, teléfono o celular.....también los pajaritos..gracias por tu compañía y el amor incondicional
Ojalá pudiera tener de mucha gente el inigualable recuerdo que tengo de ella....y que mucha gente se hubiera ganado el intransferible lugar en mi corazón que ella se ganó.....ya nos encontraremos de nuevo Morenonga de mi corazón y será para siempre.

(Mi sombra más cercana me ha abandonado)


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